Colación de grado y postgrado

Se llevó a cabo la colación de grado y postgrado de la promoción 2013, uno de los actos académicos más importantes del año de la Facultad de Ciencias de la Administración, que en esta ocasión adquiere una connotación especial porque se realizó en el mes en el que la Institución cumple 60 años de compromiso con la educación de calidad, pública y gratuita.
En nombre de la comunidad universitaria, el decano de la Facultad, contador Hipólito Buenaventura Fink, dio la bienvenida a los noveles graduados y postgraduados, felicitándolos por “haber cumplido el objetivo que se propusieron hace algunos años, cuyos resultados”, dijo, “ven ahora sintetizado en este encuentro”.

Hizo referencia a las “personas especiales” que contribuyeron de distintas maneras al logro alcanzado por quienes recibieron el diploma de graduación; en este sentido mencionó a “padres, abuelos, hermanos, parejas, hijos, amigos y demás afectos”, a quienes también quiso expresar públicamente las felicitaciones en nombre de la comunidad universitaria, al entender que “el oficio de estudiante requiere del acompañamiento de los seres queridos para superar los momentos difíciles y compartir las alegrías de los pequeños éxitos”.

Dirigiéndose a los graduados, el contador Fink agradeció la confianza en la Facultad de Ciencias de la Administración al haber invertido en ella una parte de sus vidas, y en este sentido resaltó el valor irrecuperable del tiempo, por lo que expresó el deseo de que la Facultad haya “estado a la altura de las circunstancias”.
El Decano destacó la elección de los graduados para estudiar en una universidad pública que se caracteriza por su “defensa de la educación como un bien público social y un derecho humano universal, que tiene el mandato irrenunciable de formar profesionales con un elevado nivel académico en lo que refiere al dominio de sus conocimientos técnicos que, a la vez, sean ciudadanos críticos, dirigentes con valores éticos y líderes comprometidos con el desarrollo social, capaces de generar oportunidades para avanzar en el aseguramiento del bienestar de su generación y las futuras, y que tengan presente el incesante incremento del nivel de calidad del sistema educativo, requisito necesario para construir una sociedad más justa y con mayor equidad en la distribución de la riqueza”.
Agregó que además de la calidad profesional adquirida, es de esperar que los graduados “hayan progresado en la consolidación de una personalidad libre, crítica, justa en su obrar, sensible ante la realidad social e inspirada en nobles sentimientos”.

Más adelante, el contador Fink, mencionó el compromiso especial e indispensable que los nuevos profesionales deben mantener con la universidad pública y brindó una breve caracterización de la misma, destacando algunos aspectos fundamentales como “la gratuidad de los estudios de grado; el ingreso irrestricto; el acceso a las cátedras por concurso público, abierto, de antecedentes y oposición; la libertad de cátedra; la autonomía política de la institución universitaria; la democracia como nuestro modo de ser, de pensar y de actuar; el respeto y la defensa de los derechos humanos; el aseguramiento de la más amplia libertad de expresión; el mantenimiento de la paz social, como único modo de convivencia aceptable entre los seres humanos; y la preservación del ambiente común, de este mundo que tomamos prestado de las generaciones futuras”.
Al expresar que la Facultad aspira a que como profesionales, mantengan un determinado comportamiento, el contador Fink solicitó a los graduados que “antepongan sanamente los intereses de los destinatarios de sus servicios a sus intereses personales, de conformidad con el imperativo ético de dar cabal cumplimiento a sus obligaciones de medio hacia sus clientes, al tiempo que honran sus compromisos con la humanidad”, y los instó a que “sean motores de la generación de riquezas, espirituales más que materiales, y sociales más que personales”.

En otro momento de su alocución el Decano también expresó su reconocimiento a aquellos docentes que siempre están dispuestos a contribuir a la formación de los estudiantes y disfrutan con el éxito de sus discípulos; al personal administrativo y de servicios que cotidianamente brinda su apoyo para la gestión de la entidad; y, especialmente, a los que fueron homenajeados en la oportunidad, porque han cumplido 25 años de labor ininterrumpida o se han retirado con motivo de haber alcanzado el beneficio de la jubilación.
El decano manifestó la necesidad de “construir una sociedad en la que el desarrollo social, así como el mejoramiento del nivel y la calidad de vida, se den junto con la igualdad de oportunidades y se reconozcan el esfuerzo y la dedicación sobre la consideración de determinadas pertenencias o afiliaciones”. Y remarcó que “la sociedad necesita del esfuerzo de todos” y que “no hay espacio para prescindir de nadie”.

En la parte final de su discurso el contador Fink afirmó que las “conductas requeridas se sustentan en ideas rectoras que en la universidad se manifiestan en imperativos éticos como los de”:

  • Hacer un esfuerzo sincero y sostenido para construir a partir de la diversidad de perspectivas, sabedores de que la pluralidad de opiniones, expresadas a través del dialogo y la necesaria búsqueda de consensos en las cuestiones fundamentales, nos permitirá crecer como personas, y no caer en el pensamiento único, productor de mediocridad y anquilosamiento.
  • Tener un comportamiento activo y franco en la manifestación de pareceres y toma de posiciones, porque como expresa Miguel de Unamuno, “a veces quedarse callado equivale a mentir, porque el silencio puede ser interpretado como aquiescencia”.
  • Trabajar con denodados bríos por la paz en todos los ámbitos, pues la violencia, declarada o encubierta, consagra la ley del más fuerte, con su secuela de injusticia y dolor.
  • Actuar con probidad en el ejercicio de la profesión, sin integrar el grupo de los inmorales que se valen de rebuscadas argucias legales para mofarse de la justicia o evitarla.
  • Defender las verdades objetivas, aunque sus consecuencias puedan resultar sumamente desagradables y dolorosas, frente a las pretensiones de imponer relatos ideologizados que desnaturalizan hechos y pensamientos con el objeto de rehacer la historia en provecho de camarillas con vocación hegemónica.
  • Ser, ante todo, simplemente, buenas personas, sin caer en la ingenuidad o la permisividad.
  • Respetar a los demás, sin agresividad en el diálogo, para no ser presa de quienes promueven las divisiones con inconfesables fines personales o sectoriales, y sin difundir calumnias o mentiras, porque éstas socavan la confianza entre las personas y destruyen el tejido de las relaciones sociales.
  • Actuar con responsabilidad, ante sus contemporáneos, habituados a rendir cuentas ante los diferentes grupos de interés que se ven afectados por las actividades efectuadas, y ante las generaciones futuras, mediante la puesta en práctica de un desarrollo sustentable.
  • Bregar por el acceso irrestricto al ejercicio de los derechos humanos, sin excepciones de ninguna naturaleza.

El Decano instó a los graduados a defender “siempre esos ideales, respetuosamente, con fundamentos y sin fundamentalismos, porque sólo la construcción de una sociedad que tenga arraigada una cultura de buscar soluciones que contemplen la diversidad de miradas evitará caer en el autoritarismo de los fanáticos que buscan dividir para imponer sus ideas”.

También los alentó a que “vuelen alto, sean creativos, investiguen, innoven y emprendan, pero sobre todo, sean personas con valores nobles y puros que contribuyan a distinguir a los graduados de la Facultad de Ciencias de la Administración con una impronta única por su competencia profesional y sus cualidades humanas”.

Por último, el contador Fink, al expresar nuevamente en nombre de la comunidad universitaria, “sentidas felicitaciones y fervientes deseos de éxitos en el futuro que los espera” los alentó a hacerse cargo de construir una sociedad mejor. Para lo cual, dijo, “poseen una herramienta invalorable, ya que como dijera Nelson Mandela: “La educación es el arma más poderosa para cambiar el mundo”.